lunes, 4 de mayo de 2009

¿Cómo funciona?

En el proceso de Biofeedback se identifican cinco fases:
  • Detección de la señal.
  • Amplificación.
  • Procesamiento y simplificación de la señal.
  • Conversión de la señal.
  • Información al sujeto (feedback).

Detección de la señal: En esta primer fase se coloca al paciente electrodos (sondas o sensores) encargados de registrar o captar la señal en el lugar en que es producida por el sujeto y transmitirla al interior del aparato de biofeedback, donde la misma habrá de ser sometida a diversas operaciones ulteriores con objeto de hacer que la señal sea útil y manejable.
Existen basicamente dos técnicas de detección: técnicas invasivas y técnicas no invasivas. En las primeras los electrodos de registros son insertados dentro del sujeto a través de una pequeña intervención quirúrgica, con objeto de situar a éstos lo más cerca posible del sistema fisiológico que se pretende registrar. En las técnicas no invasivas los electrodos de registro son situados sobre la superficie de la piel encima del sistema fisiológico que se desea evaluar.
La actividad fisiológica producida por el organismo y registrada por los electrodos puede ser una señal directamente eléctrica bajo la forma de un potencial eléctrico (electrocardiograma, electroencefalograma, electromiograma, etc).
En otros casos, la señal detectada constituye una simple propiedad eléctrica del sistema al ser sometido el mismo a una manipulación especial, como es el caso, por ejemplo, de la resistencia que ofrece la piel al ser aplicada a la misma una pequeña corriente eléctrica. Estas señales se denominan señales bioeléctricas transducidas.
Un tercer grupo son las señales biológicas físicas que son simplemente fenómenos físicos o propiedades físicas o mecánicas asociadas a determinados fenómenos que sólo pueden convertirse en señales eléctricas al ser transformados a partir de su registro con métodos físicos o mecánicos convencionales (temperatura, presión sanguínea, movimiento, etc).

Amplificación: las señal captada por los electrodos de registro procedente de un proceso o respuesta fisiológica emitida por un sujeto es transmitida al interior del aparato de biofeedback para ser procesada o analizada, pero dado el bajo nivel habitual de las señales fisiológicas es necesario amplificar éstas con la mínima distorsión posible para poder efectuar este análisis. La amplificación se opera básicamente sobre la magnitud o amplitud de la respuesta fisiológica, pudiéndose regular el grado de amplificación requerido a través del mando de ganancia o sensibilidad que incluye el panel exterior de mando del aparato.

Procesamiento y filtrado de la señal: normalmente, la señal captada por los electrodos de registro no es una señal pura, sino que, junto a esta señal, el aparato puede captar una multitud de señales o potenciales eléctricos extraños, procedentes de diversas fuentes ajenas a la señal bioeléctrica que deseamos evaluar. Estas señales interfirientes reciben el nombre de ruido o artefactos. Para eliminar el ruido o los artefactos, la señal de entrada captada por el aparato y previamente amplificada es filtrada según distintas gamas de frecuencias con objeto de rechazar en base a ellas las señales/artefactos cuyas frecuencias se encuentran por encima o por debajo de la banda de frecuencia en que tiene lugar la señal bioeléctrica que se pretende registrar.
Con respecto al procesamiento existen distintos tipos, los más utilizados son: la integración y el umbral de respuesta. La integración consiste en la simplificación de la señal de feedback acumulando y promediando conjuntos de señales aisladas producidas en un determinado período de tiempo en una señal única que representa el área o conjunto de las señales individuales, tal y como son producidas directamente por el sujeto. Por otro lado. el umbral de respuesta actúa por medio de la facilitación de la información o feedback al sujeto solo cuando la señal sobrepasa, por encima o por debajo, según el caso, una determinada amplitud previamente establecida en el mando correspondiente en el tablero de mandos.

Conversión de la señal: consiste en la transformación de la señal eléctrica en señales o estímulos sensoriales suceptibles de poder ser percibidos y evaluados por el sujeto, siendo las mas frecuentes las modalidades sensoriales visuales o auditivas.

Facilitación de información o feedback al sujeto: esta última fase tiene en cuenta dos aspectos importantes a considerar. El primero es el modo de información cuantitativo, donde la información sobre la respuesta fisiológica es facilitada al sujeto por ejemplo, dentro de la modalidad visual, en una serie de digitos o en el movimiento de una aguja en un dial o escala graduada; o, por el contrario, la información facilitada puede ser cualitativa, por ejemplo, en una serie de luces de colores que van iluminandose o apagándose sucesivamente a medida que progresa el nivel de respuesta del sujeto.
En cuanto a la modalidad auditiva lo más frecuente es presentar el feedback como un tono cuya frecuencia e intensidad varían de acuerdo con las variaciones producidas en el nivel de la respuesta que está siendo registrada y sometida al proceso de biofeedback.
Otro aspecto importante es el de la cantidad de información facilitada al sujeto por medio del feedback para lo cual existen dos maneras, el análogo y el binario, el primero es cuando cada valor del estimulo de feedback se corresponde a uno equivalente a la respuesta evaluada, existiendo una relación directa entre ambas. En el feedback binario, por el contrario, el estimulo solo tiene dos estados cuyo limite ha sido establecido previamente a un nivel determinado, de modo que la única información facilitada al sujeto es solo si su nivel de respuesta se encuentra por encima o por debajo del criterio establecido, por lo que, proporciona mucha menos información que el feedback análogo.